Sínodo 2018: Jóvenes, fe y discernimiento vocacional

Queremos invitar a todos nuestros alumnos de II° a IV° medio a participar y a prepararse para el Sínodo 2018, a través del cual la Iglesia busca escuchar a los jóvenes para que reconozcan y acojan la llamada al amor y a la vida en plenitud.

El próximo Sínodo en el que obispos de todo el mundo y expertos reflexionarán en 2018 sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” se celebrará en octubre de 2018 y tratará de fijar los pilares de la acción pastoral de la Iglesia con los jóvenes.

Su propósito es escuchar y acompañar a los jóvenes en su camino existencial hacia la madurez para que, mediante un proceso de discernimiento, descubran su proyecto de vida y lo realicen con alegría abriéndose al encuentro con Dios y participando activamente en la edificación de la Iglesia y de la sociedad.

¿Cómo nos preparamos como comunidad CPH-CJA?

Acoger la llamada a un Sínodo es mucho más que sumarse a un evento. Supone abrirse a un modo más compartido de ser Iglesia con los jóvenes de nuestro país, participando de un tiempo de escucha y trabajo conjunto para sintonizar y acompañar las búsquedas más auténticas que Dios ha puesto en sus corazones.

El Colegio, a través de la Iglesia, invita a los jóvenes de II°, III° y IV° medio a hacer juntos un camino sinodal en tres etapas:

En la primera, fieles a un Dios encarnado en la historia, vamos a partir por escuchar la realidad de la que formamos parte, para preguntarnos, en este año de elecciones, por el país que soñamos. Será un tiempo de encuentro para implicarnos en tantas encrucijadas sociales, culturales y políticas.

En la segunda etapa, buscamos sintonizar con nuestra experiencia comunitaria de fe en el Dios de Jesús. Un Dios que se identifica con los excluidos, que se hace presente en la fraternidad humana y que se expresa en el amor incondicional a todos, sufriendo con el dolor humano, padeciendo con la naturaleza y suscitando caminos de paz y justicia.

En la tercera etapa, esperamos ayudarles a sacudirse de todo lo que les frena, especialmente de los miedos, para reconocer los deseos más auténticos que Dios ha puesto en ellos. A quienes están dispuestos a preguntarse: Señor, ¿cuál es la propuesta de amor y entrega apasionada y alegre que tienes para mi vida?

Como Colegio, vemos con gran entusiasmo esta oportunidad de aportar a nuestra Iglesia con la reflexión y propuestas de nuestros jóvenes, de los profesores que trabajan día a día con ellos y de los padres que han escogido para sus hijos una educación católica.