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Desde hace varios años, la misa dominical en familia se ha constituido en un hito de gran significado en la vida de la comunidad de nuestros colegios. Un dedicado grupo de padres organiza con cariños los detalles de cada ceremonia. Reunida la asamblea de papás, hijos, alumnos, sus abuelos y tíos, profesores, administrativos y personal de servicio, participan con entusiasmo en esta celebración cantando junto al coro las hermosas canciones que éste interpreta para acompañar la liturgia. Hay algo especial en el ánimo de todos y ello se refleja en los rostros sin tensión, concentrados con profundidad en el rito de la Eucaristía. Niños pequeños se juntan alrededor del altar y sentados en las escalinatas de madera con inquietud se mueven, a veces de un lado a otro, ajenos a su efecto en la necesaria quietud. Ello no escapa a la mirada de un concentrado padre Fernando, quien con su estilo suave y pausado nos convoca cada domingo. El padre Fernando Montes, Sj. es sin duda la figura central de la ceremonia y en cada misa nos llama a orar con un espíritu acogedor que nos hace mirarnos introspectivamente, pero también desear, con expectación, conocer su palabra siempre contingente y sabia. La misa culmina en medio de una atmósfera plena de música y alegría y a la salida todos nos juntamos a saludarnos y a veces comentar lo que este encuentro nos hace sentir. Es evidente que se trata de un encuentro lleno de sentido y contenido para todos, que nos inspira y nos acompaña a lo largo de cada semana del año.
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