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Misiones "En el camino encontró a un pobre enfermo y miserable tiritando de fiebre bajo la lluvia. En él, vio el rostro de Cristo". Padre Alberto. Generalmente se ha dicho que a los jóvenes nada les importa, ni la política ni los estudios, tampoco los trabajos y la familia. Pero esto es solo una idea peregrina, un mito, ya que si nos damos el tiempo de mirar a nuestro alrededor, las primeras personas que dan su tiempo para la ayuda a los más necesitados, son los jóvenes. Baste decir que en casi todas las vacaciones de invierno y de verano parten cerca de 2.500 jóvenes a construir mediaguas desde Arica a Chiloé, sobrepasando las inclemencias del frío y la lluvia, solo por las ganas de querer ayudar. Año tras año, se inscriben más jóvenes dispuestos a colaborar en los campamentos de extrema pobreza, además de compartir con familias, integrarlas al trabajo, y aquellos que son profesionales, prestar la ayuda necesaria para cualquier problema, brindándoles educación, bibliotecas y capacitación, entre otras. Todos estos jóvenes cuentan con la ayuda de variadas instituciones que le abren las puertas a ese espíritu solidario; instituciones que pueden ser de carácter público, como Un Techo para Chile, o privadas, como los Colegios Padre Hurtado y Juanita de los Andes, que año tras año nos esforzamos por seguir los ejemplos de las figuras que nos dieron su nombre, organizando misiones de invierno, donde asisten aproximadamente 200 alumnos durante una semana a pueblos donde se necesite su ayuda. Los alumnos y algunos de los profesores y administrativos trabajan en la construcción de viviendas, mejoramiento de infraestructura y actividades recreativas para la comunidad del lugar elegido, mientras que otro grupo de profesores y directivos realizan talleres de perfeccionamiento y desarrollo profesional con los docentes de la escuela local, buscando compartir experiencias y entregándoles algunas herramientas actualizadas de trabajo para apoyarles en su tarea educacional. La participación espontánea y masiva de los jóvenes, cuando se les invita a ser solidarios, puede significar que ellos, en su profundidad, puedan crear al fin la cultura de la solidaridad, siguiendo profundamente el ejemplo que nos dejó el Padre Hurtado. El Padre Alberto es, sin duda alguna, un ejemplo de vida a seguir. "Necesitamos seguir a Alberto Hurtado y luchar por un Chile solidario de verdad, en que se repartan mejor los frutos del trabajo y nadie viva en condiciones indignas". Operativo Social Familiar Hace años como comunidad hemos querido aportar todo lo que somos y tenemos con las personas necesitadas. Hemos querido hacer nuestra la experiencia de construir mediaguas a familias de escasos recursos. Queremos acercarnos, conocer y comprometernos con personas que no han tenido la misma suerte que nosotros, pero que tienen mucho que entregar. Vivir la experiencia de construir en familia nos permite valorar lo que tenemos, ser agradecidos de lo que hemos logrado, sensibilizarnos frente a los problemas de los demás, sentirnos comprometidos con la pobreza y constatar junto a nuestros hijos la alegría que se siente al entregar y darse. Generalmente nuestros fines de semana son un momento de descanso, de encuentro, de esparcimiento y de compartir en familia. Sin embargo, creemos que podemos hacer de esto una experiencia diferente que nos permita salir un poco de nuestro pequeño mundo. Todos los años los alumnos mayores son quienes comienzan el Operativo los días viernes, para que luego todas las familias interesadas se unan el sábado, día en que se levantan las mediaguas, se imparten talleres para los niños y se ofrece asistencia médica, legal, psicológica entre otras
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